Rokovoko. Una isla muy lejana hacia el oeste y el sur. No está marcada en ningún mapa: los sitios de verdad no lo están nunca. Hernan Melville. Pintura Eric Zener.

martes, 18 de abril de 2017

Vientres de Alquiler, la nueva Explotación Reproductiva

   Fotograma del reportaje de 'En el punto de mira' (Mediaset España). Clínica en Kiev.


Nace la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres: "Las mujeres no son ganado para satisfacer el deseo de unos pocos"

  • Los creadores de esta iniciativa, un total de 50 organizaciones de mujeres y colectivos LGTBI, aseguran que se están "amenazando los derechos de las mujeres"
  • "¿Es libre sobre su propio cuerpo una mujer que pasa necesidades?", pregunta la presidenta del Partido Feminista


Un total de 50 organizaciones de mujeres y colectivos LGTBI han creado la Red Estatal contra el Alquiler de Vientres para evitar la legalización de "esta explotación reproductiva" en España y advertir a la sociedad y a todas las formaciones políticas que "las mujeres no son ganado para satisfacer el deseo de crianza de unos pocos".


Así lo han indicado este lunes 17 de abril sus portavoces durante la presentación de esta plataforma en Madrid, donde han denunciado que el "lobby" que promueve la gestación subrogada en España está "inundando" los medios y la redes, "amenazando los derechos de las mujeres".

La Red cuenta de momento con el apoyo de medio centenar de asociaciones y plataformas, pero sus representantes pretenden "triplicar" este respaldo en las próximas dos semanas, según ha informado Europa Press.

Concretamente, el próximo 6 de mayo, con motivo de la inauguración de la feria Surrofair de Madrid, que se celebrará en el Hotel Meliá Avenida de América, esta plataforma ha convocado una protesta contra la celebración de este evento que "choca contra la legalidad vigente y con los derechos del niño".

"Las administraciones públicas –El Ayuntamiento de Madrid y la Comunidad– deberían prohibir la posibilidad de que la feria se realice con la ley en la mano", ha afirmado la presidenta de No Somos Vasijas, Alicia Miyares, que ha advertido de que la gestación subrogada supone la renuncia de la gestante la filiación del niño, "un derecho fundamental" que en España se garantiza en el parto.

"¿Se imaginan un contrato en el que una de las partes renuncia irrevocablemente a su derecho al voto?" se ha preguntado, para añadir que es algo "absolutamente abusivo".

Miyares ha insistido en que es una "práctica ilegal" y "no una técnica de reproducción asistida más", al tiempo que ha sentenciado que la gestación y el parto de un niño "no es comparable con la donación de óvulos", como afirman los defensores de la subrogación: "La comparación ofende". "Aquí no se dona nada, una criatura no se dona. Hay límites éticos y jurídicos", ha aseverado.

Adopción y acogida

Por su parte, y en representación del movimiento LGTBI, el vicepresidente de Somos Diferentes, Ramón Martínez, ha afirmado que este colectivo se suma a la red –siete organizaciones, por ahora– y ha criticado que se haya asociado "de forma interesada" el "alquiler de vientres" con las parejas de homosexuales varones. En este sentido, ha defendido la acogida y la adopción de niños para ejercer la crianza: "La solución no es pasar por encima de los derechos de las mujeres".

La presidenta del Partido Feminista, Elena Rábada, ha afirmado que la gestación subrogada "está muy cerca de las redes de trata de seres humanos" y ha subrayado que existe jurisprudencia en contra de este sistema y dos directivas europeas en el mismo sentido. "¿Por qué no es ético el tráfico de órganos y si el alquiler de vientres? ¿Es libre sobre su propio cuerpo una mujer que pasa necesidades?", ha cuestionado.

El sistema altruista, "una mentira"

Preguntadas por si en España cabría un sistema altruista como el de Canadá o Reino Unido, como defiende Ciudadanos, y en el que no habría una contraprestación económica por gestar, Miyares ha sentenciado que se trata de una "mentira" y una "tapadera" para garantizar el reconocimiento inmediato en España de la filiación de niños gestados por "vientres de alquiler" en el extranjero.

A su juicio, es "muy difícil" que en España, donde hay demografía negativa, haya mujeres dispuestas a gestar bebés para otras parejas. "Lo que quieren es una ley, aunque sea restrictiva, para registrar a los niños nacidos en el extranjero", ha aseverado la presidenta de No Somos Vasijas, al tiempo que ha denunciado la "opacidad" que hay en torno al registro de estos niños, ya que se desconoce exactamente cuántos son registrados en estas
circunstancias.

"Opacidad de datos"

Las portavoces de la nueva red desconfían de que se llegue al millar al año y señalan que esta cifra puede estar alterada por los "interesados" en esta práctica para hacer creer que se trata de una necesidad. Además, señalan que, al no reflejarse en el Registro Civil la procedencia de estos niños, las parejas de heterosexuales les "impide" conocer su origen, "vulnerando la Convención de los Derechos del Niño de la ONU".

Por último, las representantes de esta red han admitido que su posición frente a los "vientres de alquiler" es similar a la de colectivos provida o de la propia Iglesia Católica, de la misma forma que los partidos políticos de izquierda pueden coincidir con esta última en el "rechazo de la pena de muerte".

Fuente: Infolibre

domingo, 18 de septiembre de 2016

Inocencia y poderosos compañeros


Peterson coloca a las manadas dentro de estas ciudades, donde los niños en las pinturas, a pesar de las desgarradoras periferias, mantienen un sentido de inocencia mientras que con valentía exploran las calles acompañadas con sus poderosos compañeros.

Os recomiendo todo el blog https://luzpolardelartico.blogspot.com.es

jueves, 8 de septiembre de 2016

La otra vida de Marta



Hoy se cumple un año. El hombre del que fue pareja sólo unos meses y al que había decidido dejar esperó a que llegara a casa, la estranguló con el cable del cargador del móvil y golpeó con brutalidad su cabeza hasta romperla. Y se fue, como si nada. La dejó agonizar sobre un enorme charco de sangre, dándola por muerta. Unos vecinos llamaron a la policía preocupados por los ruidos. Ella no respondía al teléfono (él se lo llevó, también el ordenador), hubo que localizar a su padre para entrar en el piso. Pasaron tres largas horas desde que el animal concluyó su paliza.
Pero Marta no murió. Estuvo dos meses en coma y sigue en el hospital. Sus brazos quedaron agarrotados, un ojo abierto de modo permanente. Y no recuerda nada. Daños irreversibles dicen los médicos. No sabe qué cara tiene aquel hombre, aquel nadie que ahora está a la espera de juicio cuyo resultado siempre será injusto. Marta ya no sabe de su trabajo de enfermera, que también era su pasión, ni de sus amigos ni de su querida perra Noa…
A veces su mirada se pierde en una nebulosa. Apunta lo que hace en un cuaderno. Poco a poco. Dice su padre que cuando despertó del coma era como un bebé recién nacido. Su voz brota tímida de la garganta dañada mientras repasa las fotografías pegadas en la puerta, las imágenes con las que lentamente reconstruye sus recuerdos. Marta sonriente, una joven hermosa y feliz. Marta con su bata de enfermera. Marta de niña. Marta en una fiesta. Marta abrazando a su perra. En otra vida.
Me sonríe mientras hablamos. Y quiero decirle que la empatía no basta, que la vida la quiere viva para algo. Ojalá me entienda un día. Que pudo más que aquel animal con complejo de inferioridad. Y que más allá, en su interior, está Marta la guerrera. Y quiero decirle que es poderosa, feroz e inmortal.

Marta Montero, víctima de violencia de género

Txema Rodríguez
de txemarodriguez.es

en el ventano,es

jueves, 14 de julio de 2016

Seguimos necesitando a Greenpeace







En un mundo azotado por una crisis ecológica que puede poner en riesgo incluso la supervivencia de la especie humana, y en el que la conciencia ciudadana sobre la gravedad de la misma, avanza a un ritmo menor del necesario para frenarla, me preocupa mucho que 109 premios Nobel dirijan su atención a condenar sin paliativos a Greenpeace, la mayor organización ecologista del mundo. Fui director de Greenpeace en España entre el año 2001 y 2010. En la actualidad no me une ninguna vinculación orgánica, aunque sigo siendo socio de base.

Espero que mi opinión personal valga como el testimonio de un ciudadano que conoce bien Greenpeace, y que no puede sino defender su trayectoria, su forma de actuación y sus innumerables logros de los que nos beneficiamos todos. Greenpeace es contraria, en base al principio de precaución, a la liberación de organismos modificados genéticamente (OMG) en el medio ambiente, no la investigación, ni al uso de OMG en ambientes confinados, o a sus usos médicos.

El hambre en el mundo es un problema real. Todas las organizaciones involucradas en la solución de esta lacra coinciden en que el problema no está tanto en la producción de alimentos, como en la injusta distribución de los mismos y de la riqueza. Se producen alimentos suficientes para alimentar a la humanidad, pero el hambre sigue siendo una realidad palpable. Muchas ONG que luchan contra la pobreza también rechazan los transgénicos como alternativa.

Coincidía la publicación de la mencionada carta, con otra noticia: la recuperación de la capa de ozono. Recuerdo muy bien cómo en los años noventa trabajamos intensamente desde Greenpeace para conseguir la prohibición de las sustancias que la destruyen. Aquella campaña culminó con éxito finalmente con la firma en el marco de Naciones Unidas del Protocolo de Montreal.

No hubiera sido posible sin la acción global y coordinada de Greenpeace. Solo por aquella campaña, y por sus efectos positivos para el planeta que empiezan a ser visibles, ya es mucho lo que le debemos. Pero hay muchos más logros, desde la protección de las ballenas a la eliminación de las pruebas con bombas atómicas, la lista es interminable. Aún así sigue quedando mucho por hacer. Y seguimos necesitando a Greenpeace.

Greenpeace es una organización económicamente independiente. Sus posiciones sobre las cuestiones en las que trabaja se toman tras una intensa labor de análisis y discusión en la que la ciencia juega un papel clave. No está influida por ningún lobby en concreto. Por más que se la ha investigado por activa y por pasiva, su financiación está fuera de toda duda: son sus millones de socios en todo el mundo los que sostienen a esta organización ecologista. No se puede decir lo mismo de la industria agroalimentaria, bien conocida por financiar con recursos los lobbies protransgénicos en todo el mundo.

Se puede coincidir o no con la posición de Greenpeace sobre transgénicos o sobre la energía nuclear; pero, por más que hay quien se empeñe, en ninguno de los casos puede calificarse como de anticientíficas estas posiciones, ya que siempre están basadas en la postura de científicos que, curiosamente en muchos casos, proceden del propio sector afectado y conocen bien sus debilidades.

Greenpeace ha tenido que luchar, muchas veces en solitario y otras acompañado de otros actores sociales, científicos y políticos, en contra de agresiones brutales a nuestro planeta. Y en ocasiones ha pagado un alto coste por ello. Sus activistas se juegan la vida a menudo de forma generosa. Su barco insignia, el Rainbow Warrior, fue destruido en un atentado terrorista organizado por los servicios secretos franceses por oponerse a los ensayos nucleares. En ese atentado asesinaron (si, esa es la palabra correcta) el fotógrafo portugués Fernando Pereira.

El activismo ecologista es difícil pues suele enfrentarse a grandes intereses económicos. Los datos muestran cómo año tras año decenas de activistas por el medio ambiente son asesinados impunemente en medio de un silencio generalizado. En este contexto apuntar contra Greenpeace con acusaciones tan gruesas es, desde mi punto de vista, profundamente injusto. Basta ya de pretender matar al mensajero: si queremos debatir sobre transgénicos que se expongan argumentos sin demagogia y con total transparencia, de la misma forma que, por cierto, hace Greenpeace. Hacerlo de otra forma, no solo es falaz, sino que acusa de manera retorcida a quien más se preocupa del planeta y los que vivimos en él. Y seguimos necesitando a Greenpeace.

Juan López de Uralde, portavoz de EQUO y diputado por Unidos Podemos
de elventano.es

jueves, 7 de julio de 2016

Seremos capaces de cambiar prioridades?



Mi destino ya no es un lugar, sino una nueva forma de ver.
Marcel Proust 

de luzpolardelartico.blogspot.com.es

Imágen Carlos González López
en fotonatura.org