Algunas y algunos permanecen impasibles ante la violencia sistémica y estructural que padecemos, ante las desigualdades salariales, las contínuas agresiones a las mujeres, ante la lesbofobia, homofobia, racismo, falocracia brutal, y en cambio se llevan las manos a la cabeza cuando se rompen unos cuantos cristales y se queman contenedores.
La lucha en la calle de estas y estos jóvenes, y las letras de Pablo Hasél, están sirviendo para que personas diversas despierten de su letargo consumista, al menos unos segundos.
Ese despertar es lo que verdaderamnete teme y jode al capitalismo, machista, misógino, homófobo, lesbófobo, transfobo, "abusón crecido", depredador, brutal e injusto.
El silencio y el individualismo, mata.
La ciudadanía tenemos que involucrarnos y luchar en todos los frentes, en las calles, en las aulas, en la vida personal, por otro modelo de sociedad.
Todas estas personas están luchando por nuestras libertades.
No más represión!
Pablo Hasél libertad ya!!!
Berta

