Hace unos días se hizo muy viral una foto de Khloé Kardashian con su hijo recién nacido en el hospital. ¿Lo impactante de la foto? Que ella no había tenido el bebé, era fruto de la conocida práctica del vientre de alquiler.
Este es un tema que voy siguiendo desde hace tiempo y del que estoy
bastante informada, pero aun así, ver esa foto en la que ella recreaba una escena posparto
me removió muchísimo y aún sigue rondando mi mente. Me sigue
sorprendiendo una barbaridad como en pleno 2022 seguimos normalizando
esta práctica que, para mí, tiene los mismos dos trasfondos de siempre: ricos aprovechándose de pobres y la vulneración del cuerpo de la mujer.
Es que no hay manera, no avanzamos. No entiendo en qué momento hemos legitimado, e incluso puesto de moda, usar el cuerpo de una mujer como una mercancía más, con el mismo valor que una escoba tiene para la limpiadora, una calculadora para la contable y una tiza para la profesora.
Y ya no me sirve la baratísima excusa del derecho a elegir de una mujer. No me malinterpretéis, soy la primera en reivindicar nuestros derechos, pero ¿acaso puede elegir una persona sin recursos? Categorizar tu vientre como objeto laboral no es un derecho ni una libertad, y mucho menos un acto 'empoderante'.
Basta ya de normalizar este negocio. Basta ya de monetizar vidas humanas. Basta ya de promover granjas de mujeres y bebés.
Una carta de Anna Grau de Tena, Granollers, 10/10/22
"Prefiero ser una
rebelde que una esclava...Digo que quiero ser una votante en la tierra
que me vio nacer o tendrán que matarme y ese es mi desafío al Gobierno:
mátenme o denme mi libertad, les obligaré a escoger."
"Los hombres
consideraban a las mujeres como una clase a su servicio en la comunidad,
y aquellas mujeres iban a permanecer como siervas hasta que ellas
mismas se plantaran."
"Si la
civilización estriba en progresar hacia el futuro, ha de ser a través de
la ayuda de las mujeres, mujeres liberadas de sus grilletes políticos,
mujeres con plenos poderes para ejercer su voluntad en el seno de la
sociedad."
"Los
hombres hacen el código moral y esperan que las mujeres lo acepten. Han
decidido que es correcto y apropiado que los hombres luchen por sus
libertades y sus derechos, pero que no es correcto y apropiado que las
mujeres luchen por las mismas libertades y derechos."
"Todos
los principios de libertad enunciados en cualquier país civilizado en
la tierra, con muy pocas excepciones, estaban destinados exclusivamente a
los hombres, y cuando las mujeres intentaron forzar la puesta en
práctica de estos principios para las mujeres, entonces descubrieron que
habían llegado a un punto, y les pareció una situación muy desagradable
de hecho."
"Rompiendo ventanas, cuando los ingleses lo hacen, se
considera una expresión honesta de lucha y de opinión política. La
ruptura de ventanas, cuando las inglesas lo hacen, se trata como un
delito."
"He pronunciado discursos para instar a las mujeres a
adoptar métodos de rebelión, como los que adoptaron los hombres en todas
las revoluciones."
"Nunca
se ha conseguido nada del Parlamento británico sin recurrir a técnicas
prácticamente revolucionarias...Los hombres lograron el voto porque eran
y podían ser violentos. Las mujeres no lo tenemos porque respetábamos
la ley y la Constitución."
"No hay poder en la tierra que pueda quebrar el espíritu de nuestras militantes."
Emmeline
Pankhurst Goulden (Mánchester, 15 de julio de 1858 – Hampstead, 14 de
junio de 1928) activista política británica y líder del movimiento
sufragista, el cual ayudó a las mujeres a ganar el derecho a votar en
Gran Bretaña. Fundó en 1903 la Unión Social y Política de las Mujeres
(Women's Social and Political Union o WSPU)* Sus integrantes
fueron conocidas con el nombre de suffragettes. Defendían el uso de
tácticas como el sabotaje, pintando grandes construcciones de la ciudad,
el incendio de comercios y establecimientos públicos o las agresiones a
los domicilios privados de destacados miembros del Gobierno y del
Parlamento.
*(La
WSPU, (Unión Social y Política de las Mujeres), decidieron convertirse
en una asociación solo femenina, sin permitir afiliación de los varones,
y resolvieron no vincularse a ningún partido político, garantizando así
su total independencia. Como lema, entre todas las componentes
definieron uno que pasaría a la historia del feminismo mundial: "Hechos,
no palabras.")
Rachel Moran, autora del bestseller 'Paid for. My journey through prostitution', ha
acudido esta semana a Madrid, al igual que otra docena de exprostitutas
y activistas, a mostrar su apoyo a la propuesta legal destinada a
acabar con la prostitución. En esta entrevista con EL PERIÓDICO, avisa a
los partidos de que, además de castigar a los clientes y a los
proxenetas, deben penalizar la pornografía si quieren tener éxito, algo que no se incluye en la iniciativa del PSOE.
- ¿Qué le parece la propuesta legal presentada en España para abolir la prostitución?
Para conseguir abolir la prostitución, lo que hay que hacer es
criminalizar, en primer lugar, el que se pague por tener sexo con una
mujer. En segundo lugar, el papel de los proxenetas, y en tercer lugar,
proporcionar una estrategia de salida a las mujeres prostituidas. Es una
estrategia que tiene tres patas, las tres son igual de importantes para
conseguir la abolición. En cualquier caso, considero que la propuesta
española es un buen primer paso y la apoyo completamente.
- El movimiento feminista y los partidos de izquierda reprochan al PSOE que su propuesta carece de una de las patas: proporcionar una salida a las mujeres.
Estoy de acuerdo en que esas medidas son necesarias, pero no creo que
puedan ser una excusa para no apoyar esta ley. Primero se tendría que
aprobar la ley y luego continuar el trabajo proporcionando ayudas a las
mujeres, que tienen que incluir ayudas para el cuidado de los niños,
para librarse de las adicciones, apoyo psicológico, vivienda y tienen
que ser medidas flexibles e individuales, porque ni las mismas medidas
servirán igual para todas las mujeres ni siquiera a una misma mujer le
servirán igual en diferentes puntos de su vida.
- La ley irlandesa, ¿qué características tiene?
La ley irlandesa, que se aprobó en 2017, sí que contempla las
tres ramas pero ya contábamos con servicios para dar salida a las
prostitutas antes de que empezáramos a hacer campaña a favor de la
criminalización de aquellos que pagan por tener sexo y los proxenetas.
Hemos hecho muchos progresos, pero aún tenemos que trabajar en las
páginas webs que permiten que esta gente siga operando de manera libre
porque están alojadas en el extranjero y la ley irlandesa no las puede
desactivar. En este aspecto, aún tenemos que trabajar. Pero quiero
destacar que ha habido un cambio profundo en la percepción del público
irlandés, ahora la mayoría de los irlandeses apoya la ley abolicionista.
- ¿Ha conseguido acabar con la prostitución en Irlanda?
Seríamos muy inocentes si pensábamos que se puede abolir la
prostitución en media década cuando lleva existiendo miles de años. Lo
que sí hemos hecho es dar un paso adelante muy importante y estamos
empezando a ver los brotes verdes; pero no se puede pretender abolir la
prostitución en cinco años.
"La falta de medidas para ayudar a las mujeres no puede ser una excusa para no apoyar la ley"
-¿Ha cambiado la percepción social hacia la
prostitución?, ¿se rechaza ahora que la celebración de una despedida de
soltero acabe en un prostíbulo?
Ha habido un cambio en la percepción social, según apuntan las
encuestas. Si miramos a Suecia, como país más adelantado en la
abolición, ya hay una generación de hombres jóvenes que han crecido con
la idea de que la prostitución ‘no mola’, por lo que pensamos que en 20
años vamos a conseguir que haya una generación de jóvenes irlandeses que
piensen lo mismo.
- Los detractores de la reforma española, señalan que perjudicará a las mujeres que se prostituyen voluntariamente. ¿Qué opina?
A mí lo que me gustaría saber es donde estaban todas esas
mujeres que se prostituyen voluntariamente cuando yo ejercía. Porque, en
siete años, en los que trabajé en tres ciudades diferentes y en una
veintena de burdeles no conocí ni a una sola mujer que hubiese optado
por la prostitución teniendo otras opciones posibles. Esto es muy
importante, porque se habla de elegir pero no de opciones y hay una gran
diferencia. Si no empezamos a hablar de oportunidades, no podemos
hablar de elección.
¿Cómo comenzó usted en la prostitución, cómo fueron aquellos años y cómo consiguió salir?
Yo llegué a la prostitución porque siendo adolescente me quedé
sin hogar. A los 14 años, me fui de casa para huir de los problemas
mentales de mi madre, que tenía esquizofrenia. Mi padre se suicidó y eso
a mi madre le causó muchos problemas psicológicos, tenía muchas crisis,
se volvió violenta y normalmente esa violencia iba dirigida a mí, por
eso tenía que salir de mi casa. Lamentablemente, esa es una situación
muy común entre las mujeres prostituidas, muchas están en tuteladas por
las administraciones con 13,14 y 15 años y acaban en la prostitución. De
hecho, yo me encontré a muchas mujeres jóvenes que había conocido en
residencias y en los servicios sociales ejerciendo. Y logré salir de la
prostitución porque tuve muy buena suerte y porque vivo en un país con
educación gratuita y eso es lo que me ayudó.
"Los hombres, desde la pubertad, tienen acceso a la pornografía a través de sus móviles y eso es aterrador"
¿Por qué es tan difícil abolir la prostitución?
Por un lado, por el egoísmo sexual de los hombres y, por otro
lado, porque hoy en día la pornografía y la prostitución se han
convertido en algo inseparable. La industria de la pornografía está
haciendo que se incremente la industria y el comercio sexual. Estamos
empezando a normalizar la concepción de las mujeres y las niñas como
trozos de carne que se pueden usar y luego tirar. Los hombres, desde la
pubertad, tienen acceso a la pornografía a través de sus teléfonos
móviles y eso es aterrador. No vamos a conseguir abolir la prostitución
mientras no consigamos frenar el motor que lo alimenta: la pornografía.
El próximo 28 de mayo quienes salgan a la calle en Madrid,
concretamente a medio día y por la zona de Cibeles han de tener en
cuenta que habrá muchas mujeres. Volvemos a las calles.
En esta ocasión, las mujeres saldremos a manifestarnos por el fin de
una de las formas más viles de violencia contra la mujer, de la
esclavitud más antigua que sigue vigente: saldremos a gritar por la
abolición de la prostitución.
La manifestación ha sido convocada por
la Plataforma de organizaciones de mujeres por la Abolición de la
Prostitución (PAP) en Madrid bajo el lema «Por los derechos de las
mujeres, ¡ley abolicionista, YA!», y se prevé que acudan mujeres desde
todas partes de la geografía española, como ya ocurrió el pasado 23 de
octubre. Reclaman la aprobación de la Ley Orgánica Abolicionista del
Sistema Prostitucional (LOASP), una propuesta legislativa elaborada por
la propia PAP. La convocatoria es respaldada por más de 150
organizaciones feministas que clamaran por el abolicionismo de la
prostitución y los derechos de las mujeres.
La prostitución no es un trabajo.
Tras el pasado 8M llevando por bandera
que “el feminismo es abolicionista”, el movimiento vuelve de nuevo a
las calles reclamando lo que ya empezó hace años. No podemos permitir
que el Ministerio de Igualdad se ponga de perfil antes semejante
violencia que sufren mujeres y niñas, que continúe sin dar una respuesta
legislativa, sin imponer sanciones y amparando la vulneración de
derechos de las mujeres.
"Dos
significados superpuestos de maternidad: la relación potencial de
cualquier mujer con su capacidad de reproducción y con los hijos; y la
institución, cuyo objetivo es asegurar que este potencial -y todas las
mujeres- permanezcan bajo el control masculino."
"El
patriarcado, un sistema político, ideológico, familiar-social, en el
cual los hombres –a través de la fuerza y la presión directa, o por
medio del ritual, la tradición, la ley y el lenguaje, las costumbres, la
etiqueta, la educación y la división del trabajo- determinan qué papel
deben o no representar las mujeres y en el cual lo femenino está siempre
subsumido a lo masculino."
"Sostener la
heterosexualidad obligatoria para las mujeres como medio de garantizar
que a los hombres se les permita el acceso sexual y emocional-y, por
tanto, económico- a las mujeres."
"No
hay nada revolucionario en absoluto en el control del cuerpo de las
mujeres por parte de los hombres. El cuerpo de la mujer es el terreno
sobre el que se erige el patriarcado."
"La "institución de la maternidad",
la maternidad bajo el patriarcado: el conjunto de suposiciones y normas,
de reglamentos y controles que secuestra la experiencia, la ordena de
acuerdo a un poder ajeno y domestica esa parcela de las vidas de
millones de mujeres."
"El universo de la experiencia, una vez que se abre, NO contiene lo que la institución esperaba."
"Cuando
pensamos en una institución, generalmente podemos verla encarnada en un
edificio: el Vaticano, el Pentágono, la Sorbona, el Tesoro, el
Instituto Tecnológico de Massachusetts, el Kremlin, la Corte Suprema. Lo
que no podemos ver, hasta que nos convertimos en estudiantes cercanos
de la institución, son las formas en que el poder se mantiene y se
transfiere detrás de los muros y debajo de las cúpulas, los
entendimientos invisibles que garantizan que residirá en ciertas manos
pero no en otras, que se transmitirá información a éste pero no a aquél,
las connivencias ocultas y conexiones con otras instituciones de las
que supuestamente es independiente. Cuando pensamos en la institución de
la maternidad, no nos viene a la mente ninguna arquitectura simbólica,
ninguna encarnación visible de autoridad, poder o violencia potencial o
real. La maternidad nos recuerda el hogar, y nos gusta creer que el
hogar es un lugar privado. Quizá nos imaginemos fila tras fila de patios
traseros, detrás de casas suburbanas o de vecindad, en cada uno de los
cuales una mujer tiende la ropa o corre a recoger a un niño de dos años
lloroso; o miles de cocinas, en cada una de las cuales los niños son
alimentados y enviados a la escuela. O pensamos en la casa de nuestra
infancia, en la mujer que nos amamantó, o en nosotras mismas. No
pensamos en las leyes que determinan cómo llegamos a estos lugares, las
penas impuestas a quienes hemos intentado vivir nuestra vida de acuerdo
con un plan diferente, el arte que nos representa en una serenidad o
resignación antinaturales, el establishment médico que ha despojado a
tantas mujeres del acto de dar a luz, los expertos, casi todos hombres,
que nos han dicho cómo debemos comportarnos y sentirnos como madres. No
pensamos en los intelectuales marxistas discutiendo si producimos
`plusvalía´ en un día de lavar ropa, cocinar y cuidar niños, o en los
psicoanalistas que están seguros de que el trabajo de la maternidad nos
conviene por naturaleza. No pensamos en el poder que nos roban y el
poder que nos niegan, en nombre de la institución de la maternidad."
"Diseccionada
la institución patriarcal. Seas quien seas, vengas de donde vengas,
convertirte en madre incluye un porcentaje de anulación de la identidad,
a veces total."
"El trabajador puede sindicalizarse, hacer huelga; las
madres están divididas entre sí en los hogares, unidas a sus hijos por
lazos compasivos. Nuestras huelgas salvajes a menudo han tomado la forma
de colapso físico o mental."
"Las
mujeres "sin hijos" han sido quemadas como brujas, perseguidas como
lesbianas...han sido vistas como formas de realización de la gran
amenaza para la hegemonía masculina: la mujer que no está vinculada a la
familia, que es desleal a la ley de emparejamiento heterosexual."
"Sabía que luchaba por mi vida (…). Intenté darme a luz a mí misma."
Adrienne Rich, Nacemos de mujer. La maternidad como experiencia e institución
(dedicatoria de Adrienne Rich para este libro)
"A
mis abuelas Mary Gravely y Hattie Rice, cuyas vidas empiezo a imaginar,
y a las activistas que trabajan para liberar a los cuerpos de las
mujeres de las ataduras arcaicas e innecesarias."
Su verdadero nombre es Gloria Jean Watkins, pero entrará en los libros de historia como bell hooks,
así, en minúsculas, que es como pretende pasar ella por la vida para
que lo que destaque no sea su figura, sino sus ideas. Y cuando entre en
esos libros durante tanto tiempo vetados a las mujeres habrá logrado un
triunfo mayúsculo, porque su lucha feminista no será teoría: será
resultados.
Gloria Jean Watkins nació en un pequeño pueblo de Kentucky, Hopkinsville, en
1952. Media docena de hermanos (cinco chicas y un chico), un padre con
un ajustado sueldo de vigilante, una madre ama de casa y una experiencia
poco agradable en un instituto integrado plagadito de blancos (tras el
paso por una escuela segregada) le hicieron tomar conciencia de que el
lugar que le había sido asignado en el mundo no le iba a poner las cosas
fáciles: negra, pobre y además mujer. Si en casos como el suyo el orden
de los factores altera o no el producto es algo sobre lo que Gloria
Jean, doctorada en Lengua Inglesa con una tesis sobre Toni Morrison, sigue reflexionando y, armada (y anclada) con el bagaje de bell hooks, escribiendo.
Porque bell hooks es un alias y un arma. Resulta de la combinación
de las letras de los nombres y apellidos de su madre y su abuela, y la
posiciona en el mundo y le da una perspectiva de análisis fundamental en
su obra: la vivencia.
GRITO CONTRA LA OPRESIÓN
Casi dos décadas habían pasado desde la primera vez que hooks publicó un libro teorizando sobre la triple segregación -de raza, de clase y de género- que había sufrido en sus carnes ('Ain't I a woman? Black woman and Feminism',
de 1981) cuando apareció en Estados Unidos la obra que, 17 años más
tarde (¡17 años más tarde!), se acaba de publicar en castellano: 'El feminismo es para todo el mundo',
19 capítulos que abordan cuestiones como mujer y empleo, raza y género,
el matrimonio y las relaciones de pareja, la educación feminista, la
imposición de los cánones de belleza o la masculinidad feminista. Un
libro con dos objetivos fundamentales: eliminar prejuicios en torno al feminismo y
sacarlo de la academia para hacerlo llegar a las mujeres de la calle,
ya que hasta entonces parecía una lucha exclusiva de las mujeres blancas
burguesas, que rechazaban incluir el componente racial y el de clase en
su reivindicación, pues creían que la descafeinaba.
Y no solo a ellas. El título del libro hacía (hace) una llamamiento
claro: el feminismo es un grito contra la opresión, y los hombres deben
conocer y secundar este movimiento no solo porque les hará tomar
conciencia de su responsabilidad en el sexismo, sino también porque
ellos mismos son víctimas del sistema. Hooks no se cansa de repetir que
la lucha debe ser conjunta porque el enemigo de la mujer no es el
hombre, sino el patriarcado, de cuyo yugo él tampoco escapa.
¿REFORMISTAS O RADICALES?
La mirada de hooks se posa también sobre el propio movimiento: sobre la forma en que algunas mujeres perpetúan el machismo,
sobre la necesidad de detectar -y comprender y denunciar- qué otras
discriminaciones se superponen a la de ser mujer, sobre la diferencia
entre las feministas reformistas, las que solo aspiran a alcanzar las cotas de poder de los hombres, y las radicales, las que tienen claro que «nunca van a conseguir la igualdad dentro del patriarcado supremacista
blanco existente», escribe la activista. Las que no propugnan un
feminismo antihombres, sino antiinjusticias. Curiosamente, las que
suelen llevarse, hoy y aquí, el apelativo 'feminazis'. Las que más miedo
dan al sistema. Os suena, ¿no?
Porque el libro de hooks no solo habla de lo que pasaba en Estados
Unidos hace 50 años: por desgracia, hace 20 años estaba hablando de hoy.
No de allí, entonces, con ellas. De aquí, ahora, con todos.
El texto, que propone la despenalización del aborto
hasta las 14 semanas, quedó archivado, aunque podrá ser presentado
nuevamente. La iniciativa no contaba con el respaldo del Gobierno de
centroderecha del presidente Sebastian Piñera.
La Cámara Baja de Chile rechazó este martes 30 de
noviembre el proyecto de ley que buscaba ampliar el acceso legal de las
mujeres al aborto hasta las 14 semanas de gestación.
"La Cámara
rechazó una moción que modifica el Código Penal para despenalizar el
aborto consentido por mujeres dentro de las primeras 14 semanas de
embarazo. El proyecto está archivado", publicó la Cámara Baja en Twitter
después de la votación.
Los diputados de la Cámara habían
decidido a finales de septiembre mediante otra votación estudiar y
debatir el proyecto de ley. Sin embargo, luego de un intenso debate, con
65 votos en contra, 62 a favor y una abstención, se resolvió no
proceder con la tramitación de la legislación, uno de los principales
objetivos del movimiento feminista.
En 2017, durante el gobierno
socialista de Michelle Bachelet, el Congreso chileno aprobó la
legalización del aborto, pero solamente en tres escenarios concretos:
cuando la vida de la madre está en peligro, cuando el embarazo es
resultado de una violación o cuando el feto presenta complicaciones.
La
despenalización del aborto ahora quedará archivada, al menos por un
año, momento en el que podrá volver a presentarse el proyecto y deberá
recorrer las Cámaras nuevamente. Pese a esto, no hay que descartar la
posibilidad de ingresar un proyecto similar en el corto plazo.
Esta
resolución despertó un fuerte malestar en las agrupaciones civiles y
feministas y en las diputadas del bloque que estaban a favor de un
aborto libre y seguro.
Versiones opuestas luego de la definición en Diputados
Tras
la votación de este martes, la diputada Maya Fernández, promotora de la
iniciativa, rechazó la decisión de la Cámara, así como lo hicieron
varios colectivos y movimientos nacionales a favor de los derechos de
las mujeres.
"Muchos todavía prefieren que haya abortos
clandestinos donde las mujeres son sometidas a condiciones inhumanas",
escribió Fernández en Twitter.
Por su parte, la diputada de
izquierda Maite Orsini –otra de las referentes que impulsaron la norma-,
sentenció que perderán “todas las veces que sea necesario para ganar
una aborto libre, legal y gratuito”; también confirmó que presentarán un
nuevo proyecto, sin fecha confirmada pero que lo harán “hasta el
final”.
La contracara fueron los representantes conservadores de la
postura anti aborto, muchos de ellos defendiendo su opinión con
argumentos religiosos por sobre las explicaciones médicas.
Uno de
los que tomó testimonio tras la victoria fue Diego Schalper, de
Renovación Nacional, alegó que “la mujer tiene derecho sobre su cuerpo,
pero el niño por nacer no constituye parte de él”.
“No porque se
comentan delitos en el extranjero quiero que se cometan en Chile”,
añadió, en referencia a la aprobación que se produjo en Argentina a
principio de 2021 y que fue puntapié para que la discusión se instalara
nuevamente en el parlamento chileno.
Algunos estudios indican que
desde la prohibición total que se produjo en 1989, durante la dictadura
de Augusto Pinochet, se realizaron 70 mil abortos clandestinos por año.
france24.com
En una decisión sin precedentes, el congreso chileno ha aprobado este martes 7 de diciembre 2021, el matrimonio entre personas del mismo sexo. Mi más sincera enhorabuena a todas las personas LGBTI de Chile.
Sin embargo que la ultraderecha vote a favor del matrimonio entre personas del mismo sexo a pocos días de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 19 de diciembre, apesta.
En cambio, archivan la despenalización del aborto condenando a las mujeres a abortar en la ilegalidad, jugarse la vida y la salud, en aras de la moralidad y creencias religiosas. Eso sí me cuadra. Va en su línea ideológica.
En cualquier caso, enhorabuena a las personas LGBTI chilenas. Pero les suplico que esto no les nuble la vista a la hora de votar.
Un día, este chico crecerá. Un día, este chico
experimentará algo que produce una sensación equivalente a la separación de la
tierra respecto de su eje. Un día, este chico alcanzará un punto donde percibirá una
división que no es matemática. Un día, este chico sentirá que algo burbujea en
su corazón, garganta y boca. Un día, este chico encontrará algo en su mente,
cuerpo y alma que lo dejará hambriento. Un día, este chico hará algo, provocará
que los hombres uniformados como sacerdotes y rabinos, los hombres que habitan
en ciertos edificios de piedra, pidan su muerte. Un día, los políticos
promulgarán leyes contra este chico. Un día, las familias transmitirán
información falsa a sus niños, y cada niño transmitirá esa información por
generaciones a sus descendientes, y dicha información será concebida para
hacerle insoportable la existencia a este chico. Un día, este chico empezará a
percibir toda esa actividad en su entorno, y esa actividad e información lo
obligarán a cometer suicidio o a correr peligro, y desearán asesinarlo o
someterlo al silencio y la invisibilidad. O un día, este chico hablará. Cuando
lo haga, los hombres que han desarrollado un temor por este chico intentarán
silenciarlo con estrangulamiento, golpes, cárcel, asfixia, violación,
intimidaciones, drogas, sogas, armas, leyes, amenazas, pandillerismo, botellas,
cuchillos, religión, decapitaciones e inmolación por fuego. Los médicos
proclamarán que este chico tiene cura como si su cerebro fuera un virus. Este
chico perderá sus derechos constitucionales contra la invasión de su privacidad
por parte del gobierno. Este chico se enfrentará a electrochoques, fármacos y
terapias de acondicionamiento en laboratorios atendidos por psicólogos e
investigadores científicos. Estará sujeto a la pérdida no solo de su hogar, sino
de sus derechos civiles, empleos y todas las libertades posibles. Todo esto
comenzará a ocurrir en uno o dos años, cuando descubra que desea unir su cuerpo
desnudo al cuerpo desnudo de otro chico.
Traducción:ConejoBelga
David Wojnarowicz (1954-1992) artista plástico, y activo militante por los derechos LGTBI y de los marginados.
La pregunta que se repite en casi todas sus obras es la de qué significa ser humano en el mundo.
Wojnarowicz hablaba con rabia de ese desdén hacia los demás,
de lo que suponía ser insignificante a los ojos de los demás y
participar en los márgenes.Su discurso habla sobre la importancia de traer la política al día a día.
Wojnarowicz, apaleado desde niño por su padre, que se ganó la vida como
chapero —a los 12 años se prostituyó con un hombre por dos dólares, que
se gastó en un helado—, y que sufrió el acoso de políticos y religiosos
indignados con su obra, empleó su arte para luchar por las causas
perdidas: el sida, las guerras, las fronteras, hasta el medio ambiente.
Es un artista autodidacta que va formándose poco a poco, que toca todo
tipo de técnicas, de formatos, de medios: la música, la fotografía, la
escritura, la escultura, la pintura, la performance..
Wojnarowicz ve "la figura del artista, del autor, del poeta, como alguien marginal,
alguien que está en los márgenes de la sociedad, en los elementos más underground,
alguien que hace de la rebeldía una forma de vida, y alquien para el
que en realidad no hay separación entre poesía y vida, no hay separación
entre una posición estética y una actitud ética".
Estamos atravesando el periodo más misógino que hemos experimentado.
Nunca hemos visto a la mujer más denigrada y deshumanizada como lo es ahora.
`Mujer´no es una idea en la cabeza de un hombre.
El
generismo queer ha conseguido que defender algo tan básico como
diferenciar sexo y género,cuestión básica del feminismo desde hace 300
años, nos haga objeto de acoso, violencia y señalamiento.
Ir
a la raíz de la violencia que vive la mujer es lo único eficaz para
erradicarla. Lo que es populista, e hipócrita, es rasgarse las
vestiduras por la violencia y luego reforzar todos los factores que la
causan, desde género a religión. Y el momento de atajarla siempre es
AHORA.
Hay
una campaña mundial de difamación, desinformación y silenciamiento de
las feministas abolicionistas. Nos están tratando de callar a quienes
somos críticas con el género/sexismo social. Y esta violencia machista
está quedando impune.
Sexo
es la categoría biológica sobre la que se construye el sexismo. Género
es la herramienta cultural de que se sirve el machismo para crear
desigualdad.
Luchamos
para eliminar todas las formas de discriminación contra mujeres y niñas
que resultan de la sustitución de la categoría sexo por la de
«identidad de género». Porque las violencias, desigualdades y
discriminaciones que sufren niñas y mujeres están basadas en su sexo.
Abierta la inscripción: Curso online sobre la cosificación del
cuerpo de las mujeres. Las mujeres han sido usadas como mercancías a lo
largo de la historia y sus cuerpos son explotados por tres modalidades
diferentes: El sistema prostitucional, que legitima una sexualidad
basada en la dominación masculina, la pornografía, convertida en marco
referencial de prácticas sexuales violentas para jóvenes y adolescentes y
los vientres de alquiler, que someten a las mujeres empobrecidas a un
proceso de control, reificación y violencia obstétrica. Durante el curso
abordaremos estos tres tipos de explotación, que además de una forma de
violencia contra las mujeres, sostienen las economías neoliberales y
alimentan un negocio que genera grandes cantidades de capital junto con
el debate acerca de su legalización o no. Coordinado por Laura Pedernera
y Nuria González López.
La cosificación del cuerpo de las mujeres sostiene al menos dos
estructuras de dominio: la opresión patriarcal y la explotación
comercial.
Históricamente, las mujeres han sido usadas como mercancías: ¿Qué
significa este concepto en el contexto de desigualdad entre hombres y
mujeres?
El sistema prostitucional legitima que los varones
utilicen el cuerpo de mujeres, niñas y niños a través de una sexualidad
basada en la dominación masculina. La pornografía, que
se desarrolla a pasos descomunales al amparo de las tecnologías
digitales y de la cultura de la violación, se ha convertido en el
principal marco referencial para jóvenes y adolescentes, quienes a falta
de una educación afectivo-sexual que contrarreste sus efectos nocivos,
se educan y crecen en un modelo de relaciones en el que se han
normalizado ciertas prácticas violentas.
Y por último abordaremos la maternidad subrogada, eufemismo del “vientres de alquiler”,
que somete a las mujeres empobrecidas a un proceso de control,
reificación y violencia obstétrica, para asegurar que el “producto” se
desarrolle y nazca en perfectas condiciones.
Durante el curso abordaremos cómo estos tres tipos de explotación,
además de una forma de violencia contra las mujeres, sostienen las
economías neoliberales y alimentan un negocio que genera grandes
cantidades de capital, motivo por el cual están presentes en el centro
del debate acerca de su legalización o no.
DURACIÓN
Cinco semanas – 100 horas.
PRÓXIMA EDICIÓN:
Del 20 de septiembre al 24 de octubre de 2021
OBJETIVOS
Objetivo general
Reflexionar en torno a tres de los más graves tipos de explotación
que padecen las mujeres, en los que sus propios cuerpos son objeto de
intercambio en transacciones económicas y pactos patriarcales.
Objetivos específicos
Reflexionar acerca de la relación entre los tres sistemas de explotación de las mujeres.
Analizar la prostitución como institución al servicio de un modelo de sexualidad masculina basado en la dominación.
Analizar la pornografía como marco socializador del deseo sexual y nutriente de la cultura de la violación.
Analizar los vientres de alquiler como reificación de los cuerpos de las mujeres empobrecidas.
METODOLOGÍA PEDAGÓGICA
El curso se propone como un proceso de concienciación que permita
generar un pensamiento crítico, que se nutra de lecturas y materiales
propuestos, del intercambio de experiencias, de los razonamientos y
debates del grupo. De este modo, se empodera de manera individual y
colectiva a las personas participantes y se fomenta su intervención en
la transformación de prácticas socio-culturales y políticas.
El curso se desarrollará desde la Plataforma de E-learning de
Feminicidio.net basada en Moodle, una aplicación web de educación
virtual que nos permitirá incorporar las técnicas participativas más
novedosas.
Cada semana lanzaremos una pregunta sobre la que se deberá
reflexionar a través del foro. A lo largo de estas semanas, para
vuestras reflexiones, dudas y sobre todo, para poder profundizar en las
temáticas, compartiremos bibliografía diversa de fuentes primarias y
secundarias, así como el material audiovisual que nos parezca relevante.
Todas estas fuentes os permitirán profundizar en la reflexión
compartida que se realiza cada semana.
PROGRAMA
Módulo introductorio: similitudes y diferencias entre los tres sistemas de explotación de las mujeres planteados en el curso.
Módulo I: La prostitución
Confrontación de posturas: debates políticos y éticos.
¿Trabajo o esclavitud sexual?
Críticas al debate sobre la legislación o abolición de la prostitución.
Intersección de opresiones en la prostitución: cuerpos que sobran.
Los demandantes de prostitución en el foco.
Las mujeres en situación de prostitución hablan.
Módulo II: La pornografía hegemónica
La construcción del deseo sexual masculino.
La pornografía como marketing de la prostitución.
Los mensajes de la pornografía.
La pornografía como falta de educación sexual.
El negocio de la pornografía.
Las “actrices” porno hablan.
Módulo III: El alquiler de vientres o maternidad subrogada
El mercado de la oferta y la demanda como satisfacción de derechos.
El alquiler de vientres como nuevo negocio transnacional.
¿La subrogación altruista?
Alquiler de vientres, capitalismo, patriarcado y poder.
Las “madres de alquiler” hablan.
Módulo final: valoración personal del curso.
COORDINACIÓN:
Laura Pedernera
Laura Pedernera es pedagoga, máster oficial por la Universidad de La
Laguna en Intervención Social y experta en estudios de género y
políticas de igualdad. Ha participado en investigaciones sobre consumo
de prostitución y de pornografía, además de trabajar directamente con
víctimas de violencia de género y violencia sexual. Es formadora de
profesorado y agentes sociales en materia de igualdad y prevención de la
violencia machista.
Nuria González López
Núria González López es una abogada y activista feminista española
por los derechos de las mujeres y de los niños. Es licenciada en Derecho
y Máster en Derechos Humanos por la UNED con especialidad en Bioética.
Integrante de los Servicios Jurídicos de la UGT de Catalunya y del Turno
de Oficio de Violencia de Género en Barcelona. También colabora como
asesora jurídica para varios ayuntamientos de las provincias de
Barcelona y Tarragona.
Cuota beca/descuento: Para residentes en América latina: 20€. Para
solicitar la beca es preciso escribir a cursosonline@feminicidio.net y
ser aprobada la solicitud. Se requerirá una imagen escaneada del DNI.
Mientras pudieron, nos ignoraron…
Su táctica durante años fue la de: “Hagamos como que no existen”.
Pero llegó un momento en el que ya no pudieron seguir haciéndose los longuis.
Entonces emprendieron nuevas maniobras: Los cafres, los machistas
primitivos de siempre, los que aún no están en la “modernidad”,
redoblaron insultos: “Feminazis” “Mal folladas”, “Feas”, “Machorras”,
etc.
Cuando las cabezas menos brutas de las huestes patriarcales se
percataron de que esas agresiones groseras y cargadas de odio, a la
postre, no nos hacían gran daño, empezaron a elaborar otros planes más
sofisticados.
Iniciaron, pues, una serie de maniobras diversificadas, aunque todas con
el mismo objetivo: pudrir al feminismo desde dentro, inyectándole todo
tipo de bacterias, virus, gérmenes nocivos, etc.
El protozoo tóxico más suave (y no específico contra
el feminismo pues sistemáticamente se practica con todos los
movimientos sociales) consiste en “comercializarlo” y banalizarlo. O
sea, vender slogans sin gran contenido que desvirtúen los realmente
subversivos.
En la misma línea, pero yendo más lejos, están quienes se dicen
partidarios del feminismo, pero del “bueno”, o sea, “el de antes”.
Resumen: no se oponen a que estudiemos ni a que votemos y, si me apuráis
–en un rasgo de liberalidad que nunca sabremos agradecer bastante- ni
siquiera se encabritan porque “vayamos a los toros con minifalda”. O
sea, Bertín Osborne ya no canta lo mismo que Manolo Escobar… Ni Pablo Casado
se opone a que su niña le dé pataditas a un balón, siempre que se las
dé con un toque femenino y siempre que la nena respete jerarquías y, si
el hermanito exige el balón, ella, en vez de tirárselo a la cabeza, se
lo entregue inmediatamente, reconociéndolo como legítimo usuario de tal
viril juguete…
Vendernos como reclamaciones nuestras lo que siempre han sido privilegios masculinos.
En esencia, esta maniobra es la que la reacción siempre practica:
oponerse a cualquier avance en derechos, pero, cuando ya no pueden
seguir resistiéndose porque la sociedad y las leyes les han pasado por
encima, entonces claman: “¡Quietos, paraos! (en masculino, por supuesto,
aunque nos lo digan a nosotras). Lo que hemos conseguido (porque
inmediatamente y con total descaro se apropian de lo conseguido) era
justo. Pero, exigir más es un desmelene, una locura, un exceso”.
O sea, aquello que dijo Marx: los reaccionarios admiten que hubo historia, pero aseguran que ya no la hay.
Pero, esta táctica, aunque les da algún resultado, no consigue minar el
fondo de nuestra lucha porque nosotras seguimos blandiendo la lista de
demandas, esas que van desde “Y mi calle pa cuando” hasta “Ni una
menos”.
Han de recurrir, pues, a otros patógenos mucho más peligrosos:
adulterar nuestros objetivos, sustituir nuestras demandas por otras.
Estas sibilinas tácticas se diversifican esencialmente en dos variantes:
1. Vendernos como reclamaciones nuestras lo que siempre han sido privilegios masculinos.
Es la que emplean con la prostitución. Quieren hacérnosla tragar A)
apelando a la libertad de las mujeres para prostituirse. Como si no
viésemos el margen de “libertad” que tienen quienes lo hacen… B)
alegando que, ante todo, piensan en el bienestar de las prostitutas (se
cuidan, por supuesto, muy mucho de explicar las demandas concretas que
exigen, claro).
2. Determinar que, en el feminismo, no solo cabemos todas, sino que también caben todos y todes.
Es más: que los fines y las urgencias del movimiento ya no consisten en
pedir nuestra igualdad en todos los terrenos, ni rechazar la doble
jornada, ni protestar contra el ninguneo sistemático al que se nos
somete, ni rebelarnos porque el cuidado de los demás recaiga en nosotras
ni porque los trabajos feminizados sean subtrabajos basados en la
explotación salvaje, ni por la escasez de ayudas y de leyes que nos
protejan en aquello que necesitamos ser especialmente atendidas:
maternidad, enfermedades ligadas a nuestro sexo, etc. etc. No, de eso
nada. Se trata de apelar a nuestro corazón femenino (convenientemente
engordado desde que nacemos) para que aceptemos que el bienestar ajeno
es lo que importa y, por eso, hemos de acoger en nuestro seno materno a
quien lo pida. Así, surgen enfebrecidos clubs de fans de colectivos
maltratados (aunque sus demandas poco tengan que ver con las nuestras). Y
vemos a chicas indiferentes ante los problemas de sus madres
(cuidadoras a diestro y siniestro), de sus amigas (que sufren una
presión constante para que complazcan a los chicos en todo lo que ellos
reclamen) pero profundamente afectadas por los índices de prostitución
de las personas trans (los de las nigerianas prostituidas no tienen
glamour).
Estas tácticas son extremadamente peligrosas.
Temibles, diría yo. Capaces, por ejemplo, de convertir el conato de
estructuras de igualdad que haya en un pueblo en estructuras de
“diversidad” con el aplauso entusiasta de chicas que, para mayor inri,
se consideran feministas pero que no caen en el pequeño detalle de que el feminismo existe para luchar por las mujeres (lo que no impide, por supuesto, que otros movimientos luchen por lo que tengan a bien luchar y que el feminismo los apoye).
Y, por eso, tenemos que insistir incansablemente en esto: el 8M es el día de los derechos de las mujeres.
"Si alguien te pone las manos encima, asegúrate que no la pone encima de nadie más" Malcolm X
El ministerio de la Mujer contabiliza 600 niñas y adolescentes víctimas de abuso sexual durante el confinamiento
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos pide al Estado peruano para que investigue los casos de manera diligente
La pandemia golpea en Perú con otras cifras de espanto además de las muertes por covid-19. Del 16 de marzo al 30 de junio desaparecieron 915 mujeres,
había asegurado Eliana Revollar, responsable de Derechos de la Mujer de
la Defensoría de Pueblo, a comienzos de la semana. Pero la ministra de
la Mujer, Gloria Montenegro, ofreció numeros más macabros en las últimas
horas:las desapariciones ascienden a 1.200 y, además, 600 niñas y adolescentes han sufrido abuso sexual desde
que comenzó la cuarentena. La cantidad de denuncias de mujeres cuyo
paradero se desconoce por completo desde principios de año alcanza a 2.415, de las cuales 737 son adultas y 1.720 menores de edad.
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) hizo un
llamamiento al Estado para que investigue los casos de manera diligentey con enfoque de género. Le pidió a su vez que cumpla "con su deber de protección integral de los derechos de las niñas adolescentes".
La institución defensora de los derechos ciudadanos advirtió por su
parte que "aún existen medidas pendientes que deben ser implementadas"
para lograr una búsqueda efectiva de estas personas. "La violencia
contra la mujer no se detiene", apuntaba el diario limeño El Comercio.
Femicidios durante la cuarentena
"Hasta el momento tenemos registrado 36 feminicidios.
Hemos logrado cadenas perpetuas, o de más de 30 años en muchos casos.
Trabajamos con la policía y el Ministerio Público para que la detención
sea inmediata", informó Montenegro. A su vez, se han reportado 32
intentos de feminicidio y 15 muertes violentas. La
Defensoría reclamó que se agilicen las investigaciones para que las
víctimas, tanto directas como indirectas, puedan obtener justicia y
reparación. En el caso de las muertes violentas urge también que se tipifiquen adecuadamente. El año pasado se contabilizaron 166 feminicidios en todo el país. Parte de ellos fueron catalogados como desapariciones en un primer momento.
La cuarentena comenzó el 16 de marzo en todo el país junto al
cierre total de sus fronteras, toques de queda nocturnos y la
prohibición del transporte interprovincial de pasajeros. Desde el 1 de
julio el confinamiento se levantó oficialmente en 18 de
las 25 regiones del país, pero continúa en siete departamentos donde
los contagios todavía no están en descenso (Áncash, Arequipa, Ica,
Huánuco, Junín, San Martín y Madre de Dios).
La matriz de la violencia
Las especialistas como Revollar en cuestiones de género no han dejado de remarcar estos meses que la violencia sexual se ha agudizado a partir de los serios problemas de hacinamiento familiar que
ha obligado a las mujeres a "estar confinadas con estos agresores, que
pueden ser padres, padrastros, abuelos, tíos". La pandemia puso en
escena uno de los contrastes más fuertes de la sociedad peruana. El PIB
ha pasado desde comienzos del siglo XXI de los 51.745 millones de
dólares a 222.045 millones de dólares. Pero la matriz de la desigualdad
no se ha modificado: faltan al menos dos millones de viviendas. Solo en
Lima, el déficit habitacional es del 51%. La petición del Estado de "quedarse en casa" y a resguardo del virus ha chocado con esa realidad.
Revollar señaló que casi el 70% de las desapariciones involucran
a niñas y adolescentes. Lamentó que la policía y la Fiscalía no
prioricen con el argumento de que esas mujeres se marcharon de forma
voluntaria. "Hay una resistencia de la policía en investigar estos casos", advierte la funcionaria.La
experta consideró al respecto que es urgente la necesidad de que "se
concluya el registro nacional de personas desaparecidas". La Defensoría
ha solicitado al Gobierno que lo ponga en funcionamiento cuanto
antes para identificar el número exacto de mujeres que continúan
desaparecidas, saber cuáles han sido encontradas ya vivas o muertas y
adoptar medidas preventivas para aquellas en situación de mayor riesgo.
Si
renunciamos a nuestra identidad para diluirnos en el océano de las
sensibilidades alternativas, nunca llegaremos al final de nuestro propio
camino
Es una palabra importante. Porque impulsó la única revolución social que
triunfó en el siglo XX, la única que sigue mejorando hoy la vida de la
gente. El feminismo es la lucha de las mujeres por la igualdad. No es un
sinónimo de igualitarismo, ni de progresismo, ni de paridad, ni
siquiera de justicia. No todas las mujeres son feministas, no todas las
feministas son mujeres. Cada vez hay más hombres feministas, y son muy
valiosos, pero hasta el día en que conquistemos la plena igualdad con la
élite primordial de la humanidad, que son los hombres, el feminismo
seguirá siendo la lucha de las mujeres. Las jóvenes que me lean estarán
pensando, ya está, una vieja que piensa como las viejas, y es cierto.
Voy a darles la razón con pocas palabras. Estoy en contra de la
gestación subrogada porque ninguna persona pobre es libre, soy
abolicionista porque mientras esté intrínsecamente vinculada a la trata,
la prostitución implica esclavitud y su regulación ni siquiera se puede
discutir. Pero precisamente porque soy vieja, sé que no hemos inventado
nada. Custodio la memoria de las que lucharon antes que nosotras, las
que crearon un movimiento que no pertenece a ningunas siglas, a ningún
partido, y que no es de unas feministas más que de otras. Y porque soy
vieja creo que nos estamos equivocando. La potencialidad del movimiento
es tan inmensa que los ataques serán cada vez más numerosos, más
sutiles. Y si no nos mantenemos unidas frente a las provocaciones, si no
reaccionamos frente a quienes pretenden enterrar el feminismo bajo la
etiqueta de la igualdad, si renunciamos a nuestra identidad para
diluirnos en el océano de las sensibilidades alternativas, nunca
llegaremos al final de nuestro propio camino. Y no tendremos perdón.
Almudena Grandes
elpais.com
imagen H.BilbaoEuropa Press
Os contaré que hace unos años creí que había dado con la píldora de la
felicidad. Descubrí una corriente aparentemente empoderadora y
liberadora, un “feminismo” que me hablaba de mi fuerza como mujer, de
que podía llegar a donde yo quisiera y de que era bonita me pusiera lo
que me pusiera.
Me sentía enormemente agradecida de haber descubierto una corriente
que entendía que hiciera lo que hiciera, era “feminista” si lo había
elegido libremente. Desde la elección de maquillarse hasta la de
prostituirse, os prometo que por un tiempo pensé que todas las
decisiones que las mujeres tomábamos nos hacían poderosas por el simple
hecho de haberlas tomado.
Pasó un tiempo y hubo un día en el que todo se dio la vuelta… lo recuerdo como si fuese ayer. Me encontré con un tweet que preguntaba: “¿qué es ser mujer?”. Quise enfrentarme a esa pregunta y entonces descubrí todas esas cosas que implicaba ser mujer y yo no había elegido libremente.
Ser mujer era el matrimonio infantil, la mutilación genital, el
abuso sexual. Ser mujer era vivir con miedo a ser asesinada. Ser mujer
era desigualdad salarial y de oportunidades. Ser mujer era la
obligatoriedad de los cuidados. Ser mujer era violencia obstétrica. Ser
mujer era la explotación de la capacidad reproductiva. Ser mujer era
sufrir todo eso por haber nacido siéndolo, y no tenía nada que ver con
la elección de serlo.
Gracias a esa pregunta abandoné el “feminismo” de purpurina para
unirme a la lucha feminista que buscaba romper con todas aquellas
imposiciones que caían sobre las mujeres y nos condenaban a vivir en la
miseria y de rodillas: el género.
No os voy a mentir: ahora, el feminismo ya no es una fiesta. El
feminismo es ver cómo el patriarcado recae sobre tus hombros y los de
quienes te rodean para hacértelo todo más difícil. Es ver que estamos
lejos de acabar con él aunque hagamos mucho ruido. El feminismo es ser
mujer y verte invisibilizada por quienes se manifiestan a tu lado.
Cosificada, reducida a persona gestante, menstruante o vulvaportante.
Y os digo algo: no será una fiesta, pero ahora merece mucho más la
pena. El opresor es mucho más visible desde este lado, y eso nos hace
imparables.
En lo que va de 2020, según información de activistas, se han registrado
265 feminicidios en México y 20 de las víctimas eran niñas menores de
14 años.
Agrupaciones feministas en México han convocado un "Día sin mujeres" o "Un día sin nosotras" para el próximo 9 de marzo en todo el país.
"El
nueve, ninguna se mueve", es una de las frases con las que invitan a
las mujeres de México a no asistir ese día a los trabajos,
universidades, escuelas e, incluso, a evitar salir a las calles y hacer
compras, para, de esta manera, expresar su descontento contra los
feminicidios, la violencia de género y el acoso sexual del que son
víctimas en ese país.
"Nuestra ausencia se sentirá en todo el país. Un día por ti, por todas y con todas", escribió la actriz Vanessa Bauche, al publicar la convocatoria.
El
9 de marzo es lunes, un día después del Día Internacional de la Mujer
Trabajadora. Para ese domingo previo, las organizaciones feministas han
convocado en México movilizaciones en las principales ciudades del país,
con una marcha principal en Ciudad de México, que se realizará desde
el Monumento a la Revolución hasta el Zócalo capitalino.
¡Que un día antes nos vean a todas y al siguiente no!", publicó en Twitter una de las mujeres que se han sumado a la convocatoria.
Desde el colectivo "Ni Una Menos México", además, apoyan una propuesta
hecha por varias de las mujeres en las redes sociales para quienes no
puedan evitar salir ese día, a las que les recomiendan usar un pañuelo o
listón morado en la muñeca, como apoyo a la protesta.
Conmoción reciente
La convocatoria se conoce en medio de la conmoción por dos feminicidios ocurridos recientemente en el país: el de la joven Ingrid Escamilla y el de la niña Fátima.
Escamilla,
de 25 años, fue asesinada —apuñalada y desmembrada— a manos de su
pareja sentimental, en Ciudad de México; y su cuerpo fue exhibido en la
portada de algunos periódicos.
Fátima, de 7 años, desapareció el
11 de febrero de la escuela donde estudiaba, ubicada en Santiago
Tulyehualco, un poblado ubicado en el oriente de la Ciudad de México,
en la alcaldía de Xochimilco. Su cuerpo apareció el domingo 16 de
febrero, en un municipio aledaño, dentro de una bolsa.
Sin embargo, no han sido las únicas víctimas en los últimos días.
Desde el colectivo "Ni Una Menos" han hecho públicos otros
feminicidios , como el de Jaqueline, una adolescente de 17 años
que había denunciado públicamente a policías de acoso, cuyo cuerpo fue
encontrado este martes 18 de febrero, con impactos de bala y signos de
tortura, en el balneario Coyuca de Benítez, en el estado de Guerrero.
El
cuerpo de otra mujer, con signos de estrangulamiento, fue encontrado el
pasado lunes 17 de febrero en el fraccionamiento Costa Azul de
Acapulco, también en Guerrero. La víctima, según reporta Debate, había sido secuestrada el día anterior en la playa La Condesa.
Las cifras de feminicidios en México
De acuerdo a organizaciones feministas y de derechos humanos, se estima que en México son asesinadas, en promedio, 10 mujeres al día.
Sin
embargo, las autoridades estatales tienen criterios diferentes para
tipificar como feminicidio los homicidios de mujeres registrados en sus
jurisdicciones.
En 2019, según la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, se registraron976 feminicidios; cifra que superó a los 891 casos que se tipificaron con este delito en 2018.
Las
entidades que registraron mayor número de feminicidios el año pasado
fueron Veracruz, con 157, y el estado de México, con 122.
Este año, aunque no hay una cifra oficial, la activista Frida
Guerrera, quien denunció los casos de feminicidios durante la
conferencia matutina del presidente mexicano, Andrés Manuel López
Obrador, el pasado 14 de febrero, dijo recientemente que en lo que va de 2020, se hanregistrado 265 asesinatos de mujeres por cuestiones de género, de los cuales 20 fueron víctimas menores de 14 años.
"La indiferencia mata"
López
Obrador se ha pronunciado sobre estos casos, pero ha sido cuestionado
por su posición en torno al tema de los feminicidios.
El último
pronunciamiento lo hizo el pasado lunes, cuando ya se conocía el
hallazgo del cuerpo de la pequeña Fátima y tras haberse registrado
fuertes protestas por el asesinato de Escamilla.
Entonces, el
mandatario, tras lamentar la muerte de la niña y señalar que no se puede
quedar en la impunidad, se refirió al "proceso de degradación
progresivo", como consecuencia del modelo neoliberal.
"El
crecimiento económico, se mide, incluso el número de homicidios, pero no
se mide el grado de descomposición social que produjo la política
neoliberal. Hay una crisis profunda de pérdida de valores en el país", dijo López Obrador.
Pero, además de hacer esa referencia, en la misma alocución pidió a
las feministas evitar hacer pintadas en las protestas, refiriéndose a
los grafitis que se dejaron en algunos edificios durante la
manifestación para pedir justicia por la muerte de Escamilla.
"Le pido a las feministas, con todo respeto, que no nos pinten las puertas, las paredes (...) respetamos
el derecho de todos a la manifestación, pero ojalá y se ejerza ese
derecho de manera pacífica, sin violencia", dijo el mandatario, quien
aseguró que su Gobierno está "trabajando para que no haya feminicidios".
Un día después, un grupo de activistas se manifestó
frente al Palacio Nacional de México y, en respuesta a las palabras de
López Obrador, hicieron pintadas, en las que escribieron: "Nos faltan
ellas", "Dónde están", "La indiferencia mata" y "Estado feminicida".
Edgar Romero
actualidad.rt.com
Foto Carlos Tischler / Reuters Foto Carlos Tischler / www.globallookpress.com